El gobernador Alonso García de Ramón otorga la merced de tierra que comprende La Canela y El Totoral a don Francisco de Aguirre Cortes en 1600, recibiendo desde el paraje del Totoral hasta el río Choapa con seis lenguas de largo y tres y media de ancho, cubriendo desde el mar hasta el cerro Llampangui por el oriente y mas tarde en 1605 otra merced de tierras a Don Alonso de Ahumada, las tierras que abarcan la superficie entre el estero Millahue y la quebrada de Atelcura (actuales Tunga norte, Tunga sur y Mincha) lo que en su época correspondía a la estancia de Mincha. Hoy en día es Totoral, Canela y Mincha constituyen prácticamente el total del área geográfica de la comuna de Canela.
La dinámica de venta y traspaso de las tierras se inicia tempranamente, cuando don Francisco de Aguirre y Cortes permuta con don Pedro Cortes Monroy por unas tierras que este ultimo poseía en las cercanías de La Serena lo que lo transformaban en el dueño de toda la hoya hidrográfica del estero de Canela y del sector de Huentelauquén ribera norte del río Choapa. Don Francisco conserva para si la franja costera que cubre desde la quebrada del Totoral y la de Angostura (correspondiente a las haciendas de Puerto Oscuro, El Totoral y Las Palmas).
Para el año 1626 don Pedro Cortes Monroy queda con el sector de la hoya de la Canela, debido a la venta de su tierras a don Juan Ahumada, con los limites que van desde Agua Salada por el norte, al sur del río Choapa, al oeste el mar y al oriente la quebrada de Huichigallego, lo que da origen actualmente a la comunidad de Huentelauquén.
Con posterioridad, a la muerte de don Pedro Cortes Monroy, su viuda, dona las tierras a don Diego Cortes Monroy Pérez que corresponden al estero de Canela y unas tierras ubicadas en el Limarí. La producción de esta Estancia para 1705 muestra una crianza de 300 yeguas, con crías de mulas, con 20 mañosos e incluye una mina de oro denominada Espíritu Santo y que al dividirse dan origen a las estancias de Canela Alta y Canela Baja.
Las tierras correspondientes a la hermana de don Pedro, doña Baltazara Cortes del Castillo, se constituye en la comunidad de Canelilla. La evolución de la estancia de Canela Baja dará origen a la comunidad de Yerba Loca, la Hacienda de Espíritu Santo y a la comunidad de Canela Baja.
Por otra parte la división de la estancia de Canela Alta por venta o herencia genera las constituciones de las comunidades de Agua Fría Alta, El Chiñe, Las Tazas, El Pangue, Huichigallego y Lo Gallardo.
El desarrollo que presenta la Merced de las tierras de Mincha que abarco a ambos sectores del río Choapa quedo bajo el dominio de la familia de don Juan de Ahumada hasta 1704, fecha en que vence un censo impago a favor de la catedral de Santiago y una Capellania a favor del Convento de la Merced. Producto de lo anterior las tierras fueron hipotecadas y rematadas públicamente el 23 de marzo de 1704 al no presentarse postores la propiedad paso a manos de la Catedral de Santiago (por ser la poseedora de la mayor cantidad de la deuda). En 1709 la Catedral debe de vender la Estancia de Mincha por verse presionados a cancelar al resto de los acreedores.
Ahora compran el capitán Diego de Valencia quien adquiere los terrenos de Tunga Norte y Tunga Sur, el capitán Agustín Jorquera accede a la quebrada de Atelcura y al sector de Agua Fría, que mas tarde debido a procesos de sucesión y repartición , origina las haciendas de Agua Fría Baja, El Potrero, La Leona, Atelcura Arriba, El Arrayán, Cabra Corral y Las paredes que a su vez permitirán el surgimiento de las comunidades que hoy en día conservan sus nombres
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El Alférez Bartolomé Rojo se adjudica el sector que abarca las actuales comunidades de Mincha Norte, Mincha Sur y Las Barrancas.
Canela fue fundada a fines del siglo XVIII, a raíz de haberse descubierto arenas auríferas en sus esteros y quebradas, siendo la población de la aldea de La Canela formada por los descendientes de la Marquesa de Pica, Pedro y Diego Cortes Monroy y en su mayor parte la gente venida de los alrededores del vecino pueblo de Mincha.