El pasado lunes 19, estudiantes de Ingeniera Civil, Comercial, Periodismo y Educación Diferencial, entre otras carreras de la Pontificia Universidad Católica de Chile llegaron a la comuna de Canela junto a voluntarios de otras universidades con la idea de durante diez días compartir con la comunidad a fin de realizar un diagnóstico en terreno para identificar el grado de organización social existente.
Para ello se distribuyeron en grupos, asentándose en las localidades de Matancilla, Agua Fría, La Capilla y Las Trancas, mientras que dos caravanas, una de atención en salud y otra con un espectáculo teatral, visitaron cada una de dichas localidades donde se trabajó en especial con niños, jóvenes y mujeres.
Para Ana Maribel Ponce, presidenta de la Junta de Vecinos de Matancilla, la experiencia fue muy positiva, destacando la atención en salud primaria dada por el estudiante de medicina Gaspar Domínguez: “Fue muy enriquecedor para las familias en cuanto a información sobre salud en la alimentación porque la gente se comprometió, se dieron cuenta de los errores y se lo tomaron en serio. Con los niños se vio la salud bucal y con las mujeres, se revisó la salud integral tratando temas que muchas veces son tabú.”
Por su parte, Denise Bonnefoy, estudiante de Educación Diferencial, quedó sorprendida por el nivel organizacional presente en la comuna: “nuestro objetivo como equipo es formar redes sociales y hasta el momento nos encontramos con unos cimientos de organización social bastante desarrollados, tal vez nuestro trabajo no fue fundamentalmente de formación de organizaciones porque ya existían y fue bastante sorpresivo, entonces nos dedicamos al diagnóstico, recorrer bien la zona y ya tenemos la identificación de las familias, de sus problemáticas. La idea ahora es fomentar las organizaciones potenciarlas.”
En este sentido Misael Rivera encargado de Organizaciones Comunitarias del Municipio de Canela, atribuye este alto nivel de civilidad “al trabajo que realizara en esos tiempos (años ‘90) Enrique Anabalón, encargado de las organizaciones comunitarias, quien se esmeró en organizar a la comunidad teniendo presente que una comunidad organizada lograba más rápido los objetivos. Y que hoy las juntas de vecinos sean las organizaciones número 1 de la comunidad, se debe al apoyo que presta la municipalidad y al nexo muy fuerte que existe entre la unión comunal de juntas de vecinos y el municipio.”
Hace cuatro años que los Voluntarios UC estaban trabajando en Salamanca, por lo que quisieron continuar en una comuna cercana, rural y con índice de vulnerabilidad que les permitiera llevar a cabo sus objetivos, es así como Canela se convirtió en la opción más pertinente.
Ítalo Betancourt (23) es coordinador general de los trabajos voluntarios Canela 2010, este estudiante de Ingeniería Comercial ha participado en 7 experiencias como ésta, él está convencido de lo enriquecedor que resulta el voluntariado para los futuros profesionales del país: “Yo creo que es fundamental. Con las diferencias sociales abismantes que hay en Chile es súper importante que todos los que nos estamos formando profesionalmente tengamos conciencia social y sepamos cómo se vive más allá de nuestras cuatro paredes, entendiendo que la pobreza no es cómo la vemos en la tele, sino que es pobreza de acceso, de oportunidades.”
Hoy es el último día que estos jóvenes de 18 a 25 años pasarán en Canela. Aproximadamente en un mes más estará completo el informe general, el cual será entregado al municipio para coordinar las futuras acciones en el territorio.